
Volvía Quique a la escena del crimen. En esta sala se lesionó la rodilla, y la vez anterior canceló, dicen, por superstición, pero volvió por la gira décimo aniversario. ¡Y vaya si volvió!
Si me pongo a decir canción por canción como me hizo sentir, no acabamos nunca. Pero tan sólo es para mirar el inicio: Vidas cruzadas y Kamikazes enamorados. Decía Quique que no sabía cantar sin cerrar los ojos, y así las iba tocando todas (siguieron Caminando en circulos, Pájaros mojados, La luna debajo del brazo y Palomas en la quinta). La intensidad del concierto, y por tanto, del público y del grupo, iba subiendo, y lo mismo se demostraba cantando y dando saltos, que escuchando en silencio algun tema. Me agarraste me enganchó, y tras El campeón y Nos invaden los rusos, la gente se vino arriba con Avería y redención.
Un par de canciones despues, vino uno de los mejores momentos de la noche. Se enlazaron Miss Camiseta Mojada, Pequeño rock ‘n roll y Paloma de Andrés Calamaro. Si alguno de los que me leen, estuvo ayí, sabrá de lo que hablo, y supongo que coincidirá conmigo en ponerle nota de matrícula a este fragmento del concierto. Se nos iba la vida, Crece la hierba, y En el Backstage tranquilizó un poco el concierto. Sólo una ilusión ante Hotel Los Ángeles y Hay Partida. Hasta aquí, descanso, y primeros bises.

Con Avión en Tierra y Los Conserjes De La Noche llenaron de emoción la sala, para después hacerla cantar con Personal y Cuando Éramos Reyes. Fin de los primeros bises, pero esque quedaba más. Tramo final, a darlo todo con Calles de Madrid, Salitre, la que todo el mundo quería y finalizar con el temazo que es La Ciudad Del Viento.
Sin palabras. Con estos últimos conciertos se tomaba un descanso (merecido). Hasta pronto.
Fotos: flickr.com/bisharron



















Yo tuve la suerte de estar en un par de conciertos de la gira (Murcia y Alicante) y que decir, que hoy por hoy es el número uno de este país. Y que pedazo de banda!