¿Todo listo? Bebidas, bocatas, camiseta “brucera”, cámara, entradas… Te acuerdas de los cabroncetes que mientras seguías currando, te han estado enviando mensajes con el soundcheck en directo (Murder Inc., y Hungry Heart), y ya les contestas diciendo “que sí, que ya voy”. Son las 2 la tarde, y comienza la aventura. Arranco el coche y no lo puedo resistir, My Love Will Not Let You Down, llevo un mes poniéndola una y otra vez, recordando porqué empecé a escuchar a Bruce. Cuando comienzas a ver el Estadio Olímpico, te empiezas a poner nervioso. Y esque uno ve que faltan 8 horas para el concierto y no sabe muy bien qué pensar, si está loco, si a quién se le ocurre con tantísima calor, todo queda sin importancia cuando te das cuenta de que a esa hora ya hay más de 700 personas delante tuya, es decir, más jartibles que tú.
Si te rodeas de amigos la espera pasa rápido, y si le sumas como siempre la cantidad de gente que conoces y con la que hablas, cuando te das cuenta ya estás de pie, apretado frente al escenario, esperando a que comience. Sin tiempo para apagar las luces, ya suena el acordeón. La locura. Y sí, Sevilla Tiene Un Color Especial, un color que plasmó en su acordeón un neoyorquino tras saber de ese tema de unos nazarenos. ¡Qué coño! Bruce Springsteen por primera vez en Sevilla, ¡y empieza con una canción de unos paisanos míos!
“¡Hola Sevilla! ¡Hola Sevilla! ¡Hola Sevilla!” Una y otra vez saludó, y cuando lo creyó conveniente, o cuando escuchó a la última de las más de 35000 almas que estábamos allí, comenzó con Badlands, la cual normalmente servía para soltar todas las fuerzas previas a los bises en anteriores giras, esta vez es utilizada para empezar, pero sin cansarse, porque siguió una verdadera joya del rock springsteeniano, un tema que para cualquier otro artista sería un número uno, y para él quedó relegado a una caja de… ¿desechos? llamada Tracks, un temazo llamado My Love Will Not Let You Down, impagable el momento final, esas guitarras, ese Van Zandt, ese Lofgren, ese Springsteen, si no sabes de qué hablo, aún puedes verlo en video.
Tras Hungry Heart, nos adentramos en el lejano oeste, a encontrarnos con Outlaw Pete, para despues volver a la fiesta con Out In The Street. El repado al último disco terminó con Working On A Dream, con el que Bruce intercambió las primeras palabras con la multitud. ¿Tenéis calor? Decía mientras se secaba el sudor. “Esta noche lo vamos a romper todo con música y ruido, nosotros nos encargamos de la música, vosotros del ruido.” Cuando uno va viendo durante los setlists de toda la gira un duo seguido de canciones que son Seeds y Johnny 99 no sabe muy bien qué esperar, pero todo lo que escuchaba eran buenas sensaciones, así que tras la sorpresa del primero de los temas, lo del segundo ya fue demasiado, toda una lección de r&r en vivo. La estampa de Bruce y Steve al terminar, tremenda.
Cuando uno va a ver a Bruce, ya sabe lo que se encuentra, o bueno, con los constantes cambios en el setlist, más bien no sabe nada, por eso se agradece una barbaridad que siga con un tema como Youngstown. Pausa en el concierto, Bruce pide el comodín del público, así que mientras la E-Street toca Raise Your Hand, se pasea de un lado al otro de la pasarela recogiendo peticiones, incluso en forma de abanico o de plátano (sí, sí, de plátano, pero nunca sabremos si incluía algún tema). Y bueno, la trilogía de peticiones que vino, no tiene palabras para describirla, bueno sí, pero son tantas palabras que parecería mentira que fue tan bueno. Quarter To Three, E Street Shuffle y Loose Ends. ¡Ahí es ná! Dos joyas clásicas de sus conciertos en los 70, y otra más del Tracks. Y mira que a Clarence se le ve el más débil de la banda, apenas se mueve, y su intervención con los vientos se reducen a pocos temas, pero el Quarter To Three me transportó a los 70, de verdad, lo podéis comprobar más abajo en los videos. Pero esque luego de esos temazos vuelve, ¡y vuelve con Darlington County y She’s The One!
El momento simpático de la noche llegó con Waitin’ On A Sunny Day, cuando se acercó hasta el chavalín de 3 años que poco antes abrazara. Como no consiguió que cantara, al menos le pidió que le diera uno de lo que él estaba comiendo, y claro que el chiquillo le dio, y fíjate si le gustó, que cuando Bruce dio orden a la banda de seguir con la canción, volvió al chaval gritando ¡Muy bueno!, y no se fue tranquilo hasta que comió más, eso sí, con despedida y agradecimiento a aquel pequeño, que ya es un fan más para siempre. Por quinta vez escuché en directo The Promised Land, única canción (junto a American Land) que he escuchado en todos los directos que he visto de Bruce, y siempre emocionante como la primera vez, bueno, como la segunda, que la primera fue en acústico, su guitarra y su harmónica en Granada, y eso no se supera. ¿Y cómo puede un concierto de 35000 personas llegar a un ambiente íntimo? Fácil, se llama I’m On Fire. Sentarse en una silla y ponerse a cantarla casi susurrándola hace que parezca que te lo está cantando a tí, quizá a los de alrededor tuya tambien, pero no parece que 35000 personas estén detrás de tí en el mismo ambiente que tú. No es fácil conseguirlo, pero esque es The Boss, y como tal, puede permitirse no subir el listón del rock, pero sí el de los sentimientos con American Skin, absolutamente escalofriante la manera que tiene esta canción de llegarte al alma en directo. Lonesome Day y The Rising se han hecho un hueco fijo en la gira, para hacer como que se termina con Born To Run, que como siempre, impresiona escucharla con las luces encendidas, sintiendo como absolutamente todo el mundo está disfrutando de la noche.
Para los bises ni siquieran llegaron a salir por completo del escenario, así que raudos y veloces entonaron Glory Days y la genial versión de Seven Nights To Rock para continuar con la fiesta. American Land adelanta su posición en la gira antes de los temas finales, Bobby Jean, Dancing In The Dark, y Twist And Shout.
Volvió a salirse Bruce, volvió a marcarse un conciertazo, y tras el conciertazo de Bilbao, volvió a dejarnos mudos con otro setlist de infarto, al igual que días después en Benidorm, Valladolid, o incluso Santiago, donde problemas organizativos aparte, en lo musical fue un auténtico conciertazo. Da un subidón enorme ver tantísima gente disfrutando, todas con cara de felicidad, antes, durante, y despues del concierto. Ese Dancing fue tremendo al ver durante toda la canción la pantalla puesta con la cara de la gente, ¿encuentras a alguien que no lo esté pasando bien? Recuerda que todos los temas que están en negrita los tienes en video en el enlace de abajo. Y así termina todo, de nuevo. Piensas que ya será el último, de nuevo. Y que será la útima gira, de nuevo. Pero espero, de nuevo, que me vuelva a sorprender, una vez más. Me resisto a pensar que no volverán, del verano pasado sigue retumbando una frase en mi cabeza: “See you again, Barcelona”.



















Pués ya tenemos historia brucera en Andalucía, Y en este blog está la documentación. Gracias por guardarnos esos momentazos!!!
ya son 2 conciertos!!! Y que sean muchos masss!!!!
gracias por las fotos y los videos, bisharrón, sobre todo el de Quarter to three. Es que mojo las bragas cada vez que lo veo!!!!!!! GRACIAS!!!!!!
Weeeeee maquinaaaa jajaja. Pedazo de conciertoooo!!!. Pa mi se queda el momentazo cuando toco E Street Shuffle! jejeje
La pena que no pudimos vernos al final, pero queda pendiente!